4.2.08

No hay nada comparable con el encanto violinista de Mozart, salvo el Cielo, o al menos eso se dice y opté por creer. Pero, desafortunadamente, perdí toda capacidad de asombro.
Mi verdadera sonrisa partió sin rumbo fijo hace años, y hoy día es suplantada por alguna carcajada del momento, que tal vez no suene finjida, pero seguramente sea tan ficticia como Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore.
¿Qué es lo que persiste cuando uno concluye en que lo único que factiblemente lo hacía feliz se ha perdido para siempre? ¿Ese "para siempre" trascenderá a la Eternidad o encontraré el merecido descanso y conciliaré el más reparador de los sueños cuando mi cuerpo decida estirar la pata?
Dogmatizar que algún día se evaporarán mis lágrimas es, sin dudas, una afirmación bastante peligrosa. Aun así, reconfortante. Tan sólo espero que no sean lágrimas de felicidad las que se extingan. A esas las quiero, y ansío conocer. Pretendo que recorran mi rostro y todo lo salpiquen de dulce sabor a sal.
Deseo un abrazo contenedor, de dimensiones catastróficas. Deseo una almohada cómplice que ahogue todo grito y llanto. Deseo ser liviana cual pluma y poder librarme de cualquier carga a cuestas. Que lo último no se malinterprete, la responsabilidad no me disgusta.
Que circulen de una vez los copetines de la felicidad, o que de lo contrario, un boticario amigo me provea de letal ponzoña. Ya veremos si el Cielo existe.

3 comentarios:

Hattori Hanzo dijo...

jaja, suerte de "cancion para mi muerte" o algo asi, jajaja
Me causa gracia que escribas que tus risas son ficticias como dumbledore o que la felicidad se fue para siempre.
Todas esas "gansadas" se resumen a un solo hecho

tenes 16 años

jajaja

muy lindo el escrito para no perder la costumbre, y estas escribiendo mas simple, lo que me facilita la lectura
jajaja

y si no te disgusta la responsabilidad, al menos por esta semana soy la responsabilidad hecha carne. jaja

beso!

Hattori Hanzo dijo...

escribi, muchos "jaja"

Nic dijo...

16 años demasiado bien puestos amiga!